En medio de un complejo escenario político y social, Israel está presenciando una transformación significativa en Cisjordania bajo el mandato del primer ministro Benjamín Netanyahu. Con una coalición íntimamente ligada a partidos ultranacionalistas, el gobierno ha intensificado la anexión de facto del territorio palestino, mediante la transferencia de competencias de autoridades militares a civiles y el acelerado establecimiento de asentamientos. Este proceso, no declarado formalmente, ha resultado en la expansión de colonias y la expropiación de tierras palestinas. A pesar del respaldo histórico de Estados Unidos, un reciente cambio en la postura de la administración de Donald Trump, quien aseguró que no permitiría la anexión de Cisjordania, ha frenado una declaración oficial. Paralelamente, los colonos israelíes han intensificado la presión para una anexión completa, calificando el establecimiento de soberanía israelí como un paso urgente. Las implicaciones de estos desarrollos están generando tensiones adicionales, exacerbando el conflicto territorial y socavando la perspectiva de un futuro estado palestino.
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