En una determinación histórica, un territorio del noreste del Cuerno de África, comparable en tamaño a Uruguay, ha sido reconocido como un «Estado independiente y soberano». Este cambio político altera significativamente la dinámica geopolítica de la región, impactando tanto en las relaciones internacionales como en las políticas locales. La declaración de independencia podría traer consigo desafíos económicos y diplomáticos, además de la tarea crucial de establecer un gobierno funcional capaz de representar los intereses de su población en el escenario internacional.
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