Javier Solana, exministro español y ex alto representante de la Unión Europea para la Política Exterior, comparte sus recuerdos sobre Ali Lariyaní, alto funcionario iraní abatido recientemente por Israel. A sus 83 años, Solana rememora los intensos encuentros que mantuvieron en torno al programa nuclear iraní, destacando la complejidad y sofisticación de Lariyaní, quien combinaba una personalidad culta con un rol crucial en la represión de protestas iraníes. Lariyaní, pieza clave en las negociaciones nucleares que culminaron en el acuerdo de 2015, dejó su cargo en 2007 tras discrepancias con el presidente Ahmadineyad, aunque Solana cree que el régimen lo vio como demasiado concesivo. La relación entre ambos fue un factor determinante para las conversaciones, a pesar de la presión constante de Israel sobre el desarrollo de las mismas. Solana enfatiza que, aunque su trato fue cordial, Lariyaní nunca llegó a criticar abiertamente al régimen iraní.
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