En el Centro de Prevención de Riesgos Laborales (CAPRL) de Sevilla ha tenido lugar una jornada dedicada a explorar el papel de la Inteligencia Artificial (IA) en la prevención de riesgos laborales. Esta tecnología, que alguna vez fue considerada parte del futuro, se ha convertido en un componente integral del presente de la seguridad en el trabajo. Durante décadas, la prevención de riesgos se ha basado en reacciones e investigaciones post-acontecimiento. Sin embargo, la IA está cambiando este paradigma. Con capacidades que van desde la visión artificial para detectar comportamientos inseguros hasta algoritmos que anticipan situaciones de riesgo, la IA está transformando la seguridad laboral de una práctica reactiva a una proactiva.
El evento subraya la importancia de mantener el enfoque en la protección de los trabajadores, resaltando que la tecnología debe ser ética y centrada en el ser humano. Los asistentes tuvieron la oportunidad de conocer casos prácticos y ejemplos de éxito de empresas que ya están implementando estas innovaciones. La jornada también abordó los retos de seguridad y privacidad que conlleva el uso de IA en entornos laborales.
La programación del evento se organizó de la siguiente manera: se inició con la recepción y registro de asistentes a las 09.00, seguido por la inauguración a las 09.30 con la participación de figuras destacadas como D. Luis Roda Oliveira, D. Jorge Carbajal Orduña y D. Manuel Perez Martinez. A partir de las 10.00, se desarrolló una serie de ponencias que incluyeron temas como la salud mental en el ámbito laboral, la prevención virtual mediante sistemas informáticos, y la aplicabilidad de la IA en ergonomía, entre otros.
Finalmente, el evento concluyó con un coloquio y una clausura moderada por Dª. Gema Hinojosa Rojas, promoviendo el debate sobre cómo seguir avanzando hacia el objetivo de cero accidentes laborales, utilizando el poder de la IA. El evento pudo ser seguido en directo a través del canal YouTube: Formación CPRL SEVILLA, permitiendo un alcance más allá de las fronteras físicas del lugar.
Fuente: CEA.




