El ex vicepresidente de Castilla y León ha lanzado duras críticas hacia su partido, Vox, al denunciar una «guerra sucia» interna. Según él, Santiago Abascal, líder de la formación, estaría «secuestrado» por los intereses de sus asesores, a quienes acusa de anteponer beneficios económicos sobre la política del partido. En un tono de advertencia, el ex dirigente sugiere que, si Vox deja de cumplir un papel útil en el panorama político, podría ser necesario considerar la creación de una nueva formación política.
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