Stephen Curry, estrella de los Golden State Warriors, observó desde su hotel en Minneapolis una multitudinaria protesta por la muerte de Alex Pretti a manos de la policía migratoria. La indignación social llevó a aplazar un partido de la NBA entre los Warriors y los Timberwolves, evidenciando un ambiente sombrío y de reflexión en torno a la violencia policial. Equipos deportivos y empresas locales pidieron paz en medio de esta crisis, mientras figuras como Steve Kerr y Breanna Stewart alzaron la voz contra las políticas migratorias del gobierno de Trump. La NBA y otros deportistas expresaron su apoyo a las manifestaciones, evocando la lucha del movimiento ‘Black Lives Matter’ y resaltando la importancia de defender los derechos civiles en Estados Unidos.
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