En un juicio reciente, siete de los nueve miembros de un tribunal popular han concluido que el acusado, junto con un cómplice no identificado, conspiró para asesinar y robar a Alfonso López Benito. La víctima, conocida por acoger a jóvenes en situación de vulnerabilidad para mantener relaciones sexuales, fue hallada sin vida, confirmándose así las sospechas de un pacto criminal entre los implicados para llevar a cabo el delito. La decisión del jurado subraya la gravedad de los hechos y el acuerdo premeditado para cometer el crimen, dejando abierta una investigación más exhaustiva para identificar al segundo individuo involucrado.
Leer noticia completa en El Mundo.



