Marine Le Pen, líder del ultraderechista Reagrupamiento Nacional, ha sido condenada a cuatro años de cárcel, dos de ellos con brazalete electrónico, y a la inhabilitación política por cinco años, tras ser declarada culpable de malversación de fondos públicos por el Tribunal Correccional de París. La sentencia, que afecta también a ocho eurodiputados de su partido, acusa a Le Pen de desviar 474.000 euros de fondos europeos para beneficio del confort del partido. Aunque podrá recurrir, el tribunal dictaminó la aplicación inmediata de la pena, complicando su posible candidatura a las presidenciales de 2027. Este fallo ha causado un terremoto político en Francia y Europa, con aliados de Le Pen como Viktor Orbán y Matteo Salvini sugiriendo un complot en su contra. El partido, bajo su delfín Jordan Bardella, y con reacciones internacionales contradictorias, enfrenta ahora un desafío legal y político de gran magnitud.
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