The Core, la escuela especializada en formación audiovisual integrada en Planeta Formación y Universidades, ya tiene ganador para su primer Certamen de Cortometrajes celebrado en el marco del Festival de Málaga. El premio ha recaído en ‘Killjote’, un cortometraje escrito y dirigido por Ángel Villahermosa, seleccionado entre cientos de propuestas presentadas por jóvenes creadores de toda España.
La organización del certamen ha planteado la iniciativa como un puente entre el aula y la industria, con un incentivo claro: que el talento emergente no se quede solo en festivales universitarios, sino que pueda dar el salto a un escaparate nacional. En esa línea, la escuela ha defendido su apuesta por conectar a los nuevos autores con el mercado profesional, un enfoque que ha ido reforzando con presencia y actividades en el entorno del propio Festival de Málaga.
La entrega del reconocimiento está prevista para el sábado 14 de marzo de 2026 en el Cine Albéniz de Málaga. Ese mismo día, el equipo ganador también tiene previsto acudir a la gala oficial del festival en el Teatro Cervantes, con el paso por la alfombra roja como parte del itinerario de la jornada.
Más allá del galardón, el premio incluye una batería de oportunidades pensadas para alargar la vida del corto: proyección dentro del festival, acompañamiento y mentoría, y su incorporación al catálogo de Atresplayer durante un año, un elemento especialmente relevante para cualquier obra corta que busque visibilidad real después del circuito de eventos.
El jurado ha reunido perfiles muy distintos del audiovisual —dirección, fotografía, sonido, producción y también representantes vinculados al propio Festival de Málaga—, con nombres como la directora de fotografía Irene García-Martínez y el guionista y director Rubin Stein, entre otros profesionales.
‘Killjote’ es una ficción de 11 minutos protagonizada por Consuelo Trujillo y Luisa Gavasa. La película parte de una situación reconocible —las vecinas que “cotillean a la fresca”— y la retuerce hasta convertirla en una historia con giro inquietante: los rumores se disparan cuando escuchan gemidos que, al principio, parecen de placer y acaban sonando a algo mucho más extraño.
El corto, estrenado como producción española de 2025, se apoya en esa mezcla de tonos que hoy domina buena parte del formato corto: una narración rápida, personajes con nervio y una idea clara que se sostiene sin relleno. En este caso, el relato juega con códigos de comedia negra y thriller, sin perder de vista una lectura social que asoma por debajo de la anécdota.
Con este primer certamen, The Core gana presencia dentro de la conversación del cine español en un momento en el que los cortometrajes vuelven a ser un termómetro útil: sirven para detectar autorías nuevas, equipos técnicos solventes y, sobre todo, historias que no necesitan grandes presupuestos para hacerse notar. El hecho de que el premio contemple distribución en plataforma y mentoría especializada busca precisamente eso: que el impulso no se quede en una foto con trofeo, sino que abra una siguiente puerta.




