La adopción de la inteligencia artificial (IA) ha experimentado un crecimiento sin precedentes en el ámbito empresarial, señalando un cambio de época que deja atrás los experimentos de laboratorio. Según el último estudio anual realizado por Salesforce, la implementación completa de proyectos de IA ha crecido un 282 % en un año, pasando del 11 % de las organizaciones en 2024 al 42 % en 2025. Este aumento marca el comienzo de la «era de la escala», dejando atrás la fase de pruebas piloto.
Sin embargo, este avance no está exento de desafíos. Un nuevo cuello de botella ha surgido en el camino de la adopción masiva: la confianza en los datos, la seguridad, la gobernanza y la capacidad real de las empresas para implementar la IA sin perder el control.
El informe, elaborado en colaboración con la firma de investigación NewtonX, encuestó a 200 directores de informática (CIOs) de 24 países, revelando un cambio en el papel de estos responsables tecnológicos. Ya no son meros habilitadores técnicos; se han convertido en arquitectos del cambio organizativo, negociadores internos y guardianes de la confianza digital.
El papel del CIO ha evolucionado con la expansión de la IA. Una encuesta refleja que el 75 % de estos directivos se siente ahora más seguro en su posición, y un 61 % considera que están por delante de la competencia en materia de IA. Este cambio de enfoque está respaldado por el fortalecimiento de habilidades como el liderazgo, la narrativa y la gestión del cambio.
El impacto de la IA es particularmente evidente en el área de servicio al cliente, donde el 65 % de los CIOs trabaja estrechamente con estos equipos. Agentforce, la plataforma de agentes de Salesforce, ha sido testigo de un aumento significativo en su uso, multiplicándose por 22 el número de conversaciones de servicio lideradas por un agente de IA en la primera mitad de 2025.
Sin embargo, el crecimiento exponencial en la adopción de la IA presenta un riesgo: implementar la tecnología sin una alineación adecuada en toda la organización. A pesar de que el 81 % de los CIOs reconoce la necesidad de colaborar estrechamente con áreas como RR. HH., Finanzas o Ventas, menos de la mitad lo está haciendo. La falta de una estrategia transversal puede ralentizar el impacto positivo de la tecnología.
La confianza en los datos se posiciona como el gran reto. Las preocupaciones más destacadas entre los CIOs son la seguridad y privacidad de los datos, además de la calidad y fiabilidad de los mismos que alimentan a los modelos de IA. No obstante, solo un pequeño porcentaje del presupuesto de TI se destina a la seguridad de datos, lo cual contrasta con la importancia que estos aspectos revisten.
El estudio apunta a que los CIOs han cruzado un punto de no retorno, donde la IA es ahora un elemento central de la estrategia tecnológica y de negocio. Las prioridades inmediatas incluyen acelerar la gobernanza del dato, crear mecanismos de alineación transversal con distintas áreas de la empresa, medir el impacto real de la IA y fomentar una alfabetización en IA a todos los niveles.
La “era de la escala” exige un enfoque más convincente que unos titulares llamativos sobre la adopción: requiere integrar la IA en el ADN operativo de las empresas, garantizando la confianza para que las estructuras organizativas no se tambaleen. Así, la construcción de un entorno de IA seguro, supervisado y colaborativo se convierte en una prioridad para asegurar el éxito futuro de las organizaciones en esta nueva era.








