La industria alimentaria en España, caracterizada por su diversidad y solidez, representa una de las columnas vertebrales del sector manufacturero del país, aportando casi el 3% al PIB nacional. En esta industria destacada, las empresas van desde negocios centenarios como Carmencita, líder en la producción de especias, a innovadoras start-ups como Moa Foodtech, que transforma residuos agroalimentarios en ingredientes nutricionales. Carmencita, un negocio familiar de tercera generación, enfatiza en la adaptación tecnológica para extraer mayor valor, mientras que Moa Foodtech simboliza el impulso hacia la sostenibilidad mediante el uso de inteligencia artificial. Con un empleo en aumento y una notable presencia femenina, el sector enfrenta retos como la renovación generacional y la adaptación a nuevas demandas de sostenibilidad y hábitos de consumo, todo bajo la presión de ampliar su ecosistema innovador y disminuir la dependencia del mercado exterior. En este contexto, la necesidad de innovar es imperiosa para atender a una población mundial en constante crecimiento.
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