Esta semana, Washington ha sido sacudido por una controversia conocida como el "Signalgate", que involucra la publicación de mensajes internos de alto nivel sobre un ataque militar planificado en Yemen. La revista The Atlantic reveló capturas de pantalla de un grupo de Signal en el que por error fue incluido su director, Jeffrey Goldberg. Los mensajes detallan conversaciones entre altos funcionarios de defensa y seguridad de EE. UU., como el secretario de Defensa, Pete Hegseth, sobre los planes para bombardear a los hutíes el pasado 15 de marzo. La Casa Blanca asegura que no se compartieron datos clasificados en el chat, aunque el incidente ha suscitado preocupaciones sobre la seguridad de la información. A pesar de las críticas, el gobierno sostiene que los objetivos del ataque, considerados terroristas, fueron neutralizados eficazmente. Mientras tanto, la administración Trump se defiende subrayando que los detalles divulgados no constituían "planes de guerra".
Leer noticia completa de Internacional en El Independiente.