El operativo del 22 de febrero contra el líder del Cartel Jalisco Nueva Generación, Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como «El Mencho», ha revelado una intrincada red de complicidad dentro de las fuerzas del orden en México, particularmente en los estados de Chiapas, Jalisco y Michoacán. El cartel ha infiltrado a policías, militares y funcionarios, su influencia se extiende con sobornos y control sobre la seguridad en varias localidades. En Chiapas, se investiga a la Fuerza de Reacción Inmediata Pakal por corrupción y vínculos con el crimen organizado, mientras en Michoacán y Jalisco, el hallazgo de documentos que revelan pagos a autoridades locales destaca su control territorial. Más de 300 elementos de seguridad enfrentan procesos penales, evidenciando la profunda corrupción y el desafío constante para las administraciones que buscan restablecer la confianza ciudadana.
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