La Consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, Catalina García, ha participado en el cuarto encuentro del ciclo andaluz «Foros de Caza» en Benahadux, Almería, reuniendo a más de un centenar de asistentes. Durante la sesión, la consejera destacó el impacto económico y social de la caza en la región, que emplea a 45.000 personas y aporta 3.500 millones de euros al PIB andaluz. García afirmó que en muchas zonas rurales, la caza es el único recurso económico disponible, vital para su sustentabilidad.
Andalucía cuenta con 162.625 cazadores con licencia, 12.757 de ellos en Almería, situándose como la segunda disciplina deportiva con más licencia en la región. La comunidad alberga 7.558 cotos de caza, cubriendo aproximadamente el 83% de su superficie. En Almería, 739 cotos representan el 10% de los cotos andaluces, con 635.505 hectáreas.
La consejera enfatizó la importancia de la caza menor, que genera 200 millones de euros anuales, dinamizando sectores como el turismo rural y la hostelería. Este foro contó con la participación de autoridades locales y provinciales, así como representantes de asociaciones de caza y entidades vinculadas al sector.
Durante su intervención, Catalina García presentó el Plan Andaluz de la Caza Horizonte 2023-2033, que busca modernizar el sector y reforzar su sostenibilidad mediante ocho objetivos, 40 medidas y más de 175 actuaciones. También destacó el Pacto Andaluz por la Caza como una herramienta esencial para avanzar hacia un modelo de gobernanza compartida, habiéndose cumplido el 71% de sus compromisos.
Asimismo, se anunció que Andalucía se ha incorporado al Observatorio Cinegético, que recogerá datos científicos sobre poblaciones de fauna silvestre. La consejera mencionó el avance en la digitalización del sector a través de la aplicación CAPTURE y la asignación de cupos para la caza de la tórtola europea, con 35.497 capturas permitidas dentro del reparto nacional.
Otro tema crucial fue el relevo generacional entre cazadores, cuya edad media ha aumentado en la última década. Para contrarrestar esta tendencia, la Junta ha implementado bonificaciones y programas como Caza Joven para atraer a nuevos cazadores jóvenes.
La consejera también detalló avances normativos en la certificación genética de granjas cinegéticas y la regulación de diversos aspectos del Reglamento de Ordenación de la Caza. La Junta está además desarrollando normativas para continuar la gestión sostenible y basada en criterios científicos de la actividad cinegética, con el fin de contribuir al equilibrio de los ecosistemas y la conservación de hábitats.
Finalmente, Catalina García defendió la actividad cinegética regulada como una herramienta clave en el manejo de ecosistemas, prevención de daños agrícolas y conservación del medio ambiente, subrayando la importancia de consolidar la colaboración entre la Administración y el sector para enfrentar desafíos futuros.
Fuente: Junta de Andalucía.








