La Comisión Europea ha dado un paso significativo hacia la digitalización de las empresas al seleccionar el consorcio WE BUILD para la segunda fase de pruebas a gran escala de la Cartera de Identidad Digital de la UE. Este proyecto reúne a cerca de 200 socios del sector público y privado, entre ellos 13 registros mercantiles europeos, con la misión de mejorar la identificación digital y el intercambio seguro de datos en el ámbito empresarial y financiero europeo.
WE BUILD se plantea transformar las interacciones entre empresas y administraciones públicas a través de la cartera de identidad digital, permitiendo la verificación de credenciales comerciales, la firma electrónica y la autenticación segura en transacciones transfronterizas. Sus objetivos incluyen optimizar procesos B2B, B2G y B2C para mejorar la eficiencia y seguridad, automatizar la verificación de identidad en procesos como KYC, KYB y KYS, así como reducir costos y mejorar la interoperabilidad en transacciones comerciales internacionales.
Signicat, un proveedor destacado en soluciones de identidad digital en Europa, juega un rol crucial en el desarrollo de esta iniciativa, facilitando el acceso a carteras digitales, emitiendo credenciales verificables y permitiendo la firma de documentos en nombre de organizaciones.
El consorcio, estructurado con una amplia red de participantes como 20 proveedores de carteras digitales, 13 registros mercantiles y 30 Proveedores Cualificados de Servicios de Confianza (QTSPs), cuenta con un respaldo financiero de 25 millones de euros. Esta inversión permitirá el desarrollo de herramientas innovadoras para impulsar la digitalización empresarial en el continente.
Los plazos fijados para este proyecto aseguran una implementación paulatina y estructurada: se planea finalizar el acuerdo de financiación en abril de 2025, iniciar el programa piloto en septiembre del mismo año y lograr que para diciembre de 2027 las industrias reguladas acepten las Carteras de Identidad Digital de la UE para la Autenticación Reforzada de Clientes.
Sin embargo, la digitalización conlleva riesgos inherentes. La vulnerabilidad ante ciberataques, el uso indebido de datos personales y la dependencia de infraestructuras centralizadas son desafíos que deben ser gestionados con solidez. La interoperabilidad entre sistemas nacionales y privados también presenta dificultades en la armonización de estándares de seguridad, situación que requiere un trabajo conjunto entre empresas y gobiernos para establecer normativas claras, auditorías de seguridad y mecanismos de control que protejan los derechos y la seguridad de los usuarios.
La iniciativa WE BUILD se consolida como un hito en la evolución digital de las empresas en Europa, prometiendo un ecosistema seguro y eficiente para la identificación y las transacciones transfronterizas, siempre bajo la premisa de salvaguardar la privacidad y seguridad de los partícipes.