Después de meses de incertidumbre en el mercado de la memoria RAM, los primeros signos de un cambio han comenzado a surgir, brindando una moderada esperanza a los consumidores globales. Aunque no es una vuelta completa a la tranquilidad, las recientes tendencias en los mercados de Europa y China muestran un panorama variado, distinguiéndose por una corrección de los precios en algunos sectores clave.
En Europa, el mercado de la DDR5 ha mostrado un leve descenso en los precios después de alcanzar picos históricos a principios de año. Estos kits de 32 GB, que se habían disparado hasta cifras entre los 430 y 470 euros, han comenzado una corrección ligera pero significativa. El ajuste es visible en ciertos modelos específicos, especialmente en Alemania, donde se han observado reducciones de precios más claras. Sin embargo, esta caída inicial no representa una normalización completa sino un respiro temporal en una tendencia ascendente persistente.
Mientras tanto, el mercado chino ha experimentado una transformación más abrupta en el ámbito de la DDR4. Los precios que habían estado sostenidos artificialmente debido al acopio preventivo están ahora girando bruscamente. Este cambio se ve impulsado por la creciente presión de fabricantes locales, como CXMT, que han empezado a ofrecer DDR4 a precios mucho más competitivos, cercanos a la mitad del precio promedio del mercado. Este entorno ha llevado a ajustes rápidos y potencialmente temporales, que podrían ser locales más que globales.
El trasfondo de esta fluctuación de precios es complejo, condicionado por una demanda que se resiste a pagos excesivos, una capacidad de producción limitada y la competencia entre distintos segmentos del mercado, desde consumidores generales hasta nichos como las memorias de alto valor para inteligencia artificial. Esta situación se ha traducido en una presión significativa para las cadenas de retail y ensambladores de PCs, que enfrentan dificultades para mantener márgenes con precios históricamente altos.
La cuestión ahora es si estos movimientos indican un cambio de ciclo. Aunque se observan señales de enfriamiento en ambos mercados, la capacidad del mercado para estabilizarse en precios razonables a largo plazo sigue en entredicho. En Europa, la DDR5 podría seguir corrigiendo, pero la real magnitud del cambio dependerá de la resistencia de la demanda a precios elevados y de las decisiones estratégicas de producción de los fabricantes.
Por su parte, China podría continuar presentando ajustes rápidos en la DDR4, que podrían influir en los precios internacionales dependiendo del volumen y la dinámica del canal de distribución global. No obstante, la interconexión entre los mercados de DDR4 y DDR5 y la posición que cada uno ocupa en el ecosistema de hardware actual sugieren que los precios seguirán siendo un elemento volátil, al menos en el futuro inmediato.
Esta incertidumbre aconseja a los consumidores a mantenerse informados y cautelosos: quienes planifican nuevas configuraciones de PC podrían beneficiarse de un seguimiento atento de las tendencias de precios, decidiendo si esperar a correcciones más favorables o actuar con la ventaja de las actuales disminuciones temporales en ciertas regiones.







