La delegada de Derechos Sociales de la Diputación de Córdoba, Irene Aguilera, visitó recientemente Adamuz para ofrecer información sobre las medidas de apoyo y acompañamiento psicológico que proporciona el Instituto Provincial de Bienestar Social (IPBS). Esta iniciativa está especialmente dirigida a los vecinos que, de manera más activa, colaboraron en la atención de las personas afectadas por el reciente accidente ferroviario.
Aguilera subrayó la importancia del apoyo emocional y psicológico, destacando que, aunque las secuelas físicas del incidente pueden ir desapareciendo con el tiempo, el bienestar mental de la población es primordial. «Desde la Diputación de Córdoba no les vamos a dejar de lado», afirmó, recordando que es normal experimentar reacciones emocionales tras haber vivido situaciones tan difíciles. La delegada destacó la necesidad de proporcionar información sobre lo que es habitual y lo que podría ser motivo de preocupación, así como sobre los signos que indican la necesidad de solicitar ayuda profesional.
Para este fin, se organizó una reunión grupal para educar a la población sobre las respuestas emocionales comunes en estas circunstancias y facilitar el acceso a la asistencia psicológica. Aguilera reconoció el esfuerzo y la solidaridad de la comunidad durante este tiempo complicado, expresando que la Diputación estará presente para ayudar a los vecinos en su proceso de sanación emocional.
El alcalde de Adamuz, Rafael Ángel Serrano, se unió a Aguilera en esta labor explicando que la asistencia psicológica está disponible para todo el municipio, gracias al apoyo del IPBS, Psicólogos sin Fronteras y Cruz Roja. En la actualidad, la atención se ofrece a través de sesiones individualizadas y familiares, así como charlas grupales que tienen lugar para abordar de manera colectiva los impactos emocionales del accidente. Serrano animó a los ciudadanos a no dudar en solicitar ayuda, enfatizando que mientras las secuelas físicas pueden sanar con tiempo y descanso, el apoyo psicológico es esencial para la salud mental a largo plazo.
El programa de intervención psicológica del IPBS se inició con la entrega de una guía profesional a los centros educativos locales, orientando a los docentes sobre cómo abordar el tema con sus alumnos. Ahora, el enfoque se amplía a la atención de todos los vecinos que requieran asistencia, complementada con intervenciones grupales. La Diputación también ha proporcionado apoyo a las familias afectadas, integrando a psicólogos del IPBS junto con profesionales del Colegio de Psicólogos y Cruz Roja. Este equipo, compuesto por ocho psicólogos especializados en duelo y emergencias, ha estado trabajando para acompañar a las familias desde el día del accidente, brindando el respaldo emocional necesario en un momento tan complicado.
Fuente: Diputación de Córdoba.








