La Diputación de Málaga ha tomado la iniciativa de extender su innovador proyecto ‘Nuestros mayores nunca solos’, que busca combatir la soledad no deseada entre las personas mayores mediante la instalación de domótica y sensores en sus hogares. Esta acción se llevará a cabo en más comarcas de la provincia, después de haber realizado una exitosa prueba piloto en ocho municipios de la Serranía de Ronda.
La diputada de Igualdad, Servicios Sociales y Familias, María Dolores Vergara, fue la encargada de presentar los resultados de este proyecto piloto, acompañado de Francisco Guzmán, director del Instituto Andaluz de Domótica y Eficiencia Energética de la Universidad de Málaga, y Montserrat de los Reyes, gerente de Comunicarte Consulting, quien coordinó la publicación que recoge la información recopilada durante el piloto.
Vergara subrayó el compromiso de la Diputación con la innovación en los servicios sociales, utilizando la tecnología no solo como un recurso, sino como una herramienta clave para construir una sociedad más inclusiva y justa. La publicación, titulada ‘Nuestros mayores nunca solos, conectados con su familia, su entorno social y el sistema público de servicios sociales’, detalla la implementación y evaluación del proyecto realizado en viviendas de Algatocín, Alpandeire, Atajate, Benadalid, Benalauría, Cortes de la Frontera, Gaucín y Jimera de Líbar.
El proyecto, impulsado por la Diputación y financiado por fondos europeos NextGenerationEU a través de la Junta de Andalucía, ha contado con la colaboración del Instituto de Domótica y Eficiencia Energética, así como la participación activa de los Servicios Sociales Comunitarios de los municipios involucrados. Vergara enfatizó que uno de los mayores retos de la sociedad actual es atender el envejecimiento de la población y la creciente soledad de muchos mayores que desean seguir viviendo en sus hogares. Por ello, el proyecto ofrece una respuesta integral que armoniza intervención social, acompañamiento comunitario y tecnología de forma respetuosa y centrada en la persona.
El eje central del proyecto es la creación de un entorno asistido mediante la domótica, que incluye sensores y dispositivos capaces de monitorizar la actividad diaria de las personas mayores. Estos dispositivos permiten detectar situaciones de riesgo y enviar alertas en caso de emergencia, contribuyendo a la sensación de seguridad de los usuarios.
Uno de los aspectos más relevantes es la custodia pública de los datos, que son gestionados por la administración y los servicios sociales. Esto garantiza la privacidad de los usuarios, el consentimiento informado y el respeto a su vida cotidiana. Además, Vergara afirmó que, más allá de los aspectos técnicos, la publicación destaca el impacto humano y emocional del proyecto, manifestando mejoras significativas en la percepción de seguridad, la reducción de la ansiedad y el fortalecimiento de los lazos entre los mayores y su familia.
Guzmán explicó que los sensores permiten hacer predicciones sobre el estado de las personas, evaluando constantemente su actividad diaria. Por su parte, de los Reyes destacó la valoración positiva tanto de los usuarios como de sus familiares y del personal de los Servicios Sociales, enfatizando que el proyecto adapta la tecnología a las necesidades de las personas mayores y no al revés.
En resumen, tanto los beneficiarios del proyecto como los familiares y profesionales del sector han expresado su satisfacción con la experiencia piloto ‘Nuestros mayores nunca solos’. Vergara destacó la importancia de esta herramienta de acompañamiento, que refuerza la seguridad, autonomía y la tranquilidad de los mayores y sus familias, mostrando que la tecnología, en este contexto, no se trata de vigilancia, sino de un soporte para el bienestar integral de las personas mayores.
Fuente: Diputación de Málaga – Asuntos Sociales.








