La reciente publicación de estadísticas por parte del Instituto Nacional de Estadística (INE) ha reavivado un debate sobre el retraso en la maternidad y la relevancia de la planificación en torno a la fertilidad. Según los nuevos datos, el 34,8 % de las mujeres españolas, de entre 18 y 55 años, que han tenido hijos, aseguran que han tenido menos descendencia de la que deseaban. Este porcentaje refleja una creciente brecha entre las aspiraciones y la realidad de formar una familia, una distancia que puede tener serias repercusiones en la capacidad reproductiva de las mujeres.
En concordancia con la Encuesta de Fecundidad 2025, en su fase preliminar, un notable 69 % de las mujeres entre los 18 y 55 años aspira a tener al menos dos hijos. Sin embargo, al llegar a los 35 años, las mujeres enfrentan obstáculos significativos relacionados con el trabajo, la conciliación y problemas económicos, los cuales dificultan la realización de su deseo. Las mujeres menores de 35, en cambio, suelen indicar que simplemente aún no han alcanzado el momento de tener más hijos.
El equipo liderado por Juana Crespo ha subrayado la urgencia de integrar el tema de la fertilidad en la planificación de la salud femenina. Según la doctora Alejandra Aguilar, el objetivo es no presionar sobre el momento de la maternidad, sino garantizar que las mujeres dispongan de información completa sobre su fertilidad. Elementos como la edad, la reserva ovárica y patologías ginecológicas deben ser abordados individualmente para facilitar decisiones bien fundamentadas.
Además, el informe del INE pone de manifiesto la creciente importancia de la reproducción asistida en el panorama reproductivo actual. Un 6 % de las mujeres del rango 18-55 años ha recurrido a tratamientos de reproducción asistida, lo cual representa un aumento del 11,9 % en comparación con 2018. Esta cifra sube al 9,6 % para el grupo etario de 40 a 44 años.
Desde la perspectiva del Equipo Juana Crespo, es clave que el diálogo sobre la fertilidad comience antes de que surjan retos. Conocer el estado reproductivo personal, buscar orientación médica al experimentar síntomas o dudas, y considerar opciones para conservar la fertilidad son pasos fundamentales para planificar de forma más informada.
A pesar del aumento en la popularidad de la preservación de la fertilidad en España, la edad promedio para congelar óvulos sigue siendo alta, situándose en los 37 años. Lo recomendable sería hacerlo entre los 32 y 35 años, donde se pueden lograr entre 10 y 15 óvulos de buena calidad en un solo ciclo, incrementando así significativamente las probabilidades de un embarazo exitoso.
Aunque los resultados finales de la Encuesta de Fecundidad se esperan para diciembre de 2026, este adelanto sugiere reflexionar sobre los motivos de la maternidad pospuesta. Esto lleva a cuestionarse hasta qué punto estas decisiones están influenciadas por factores personales y cómo pueden ser abordadas con un mejor acceso a información y planificación.







