En medio de una creciente ola de protestas y enfrentando las restricciones políticas y energéticas impuestas por Washington, el Gobierno cubano busca fortalecer su legitimidad interna. Las autoridades del régimen castrista intentan consolidar su posición y mantener el apoyo popular en un contexto de descontento social marcado por la escasez de recursos y el deterioro económico. La estrategia busca mitigar la presión externa y asegurar la estabilidad política en un momento crítico para la isla.
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