Izquierda Unida y el Movimiento Sumar han manifestado su reconocimiento al esfuerzo realizado para movilizar al electorado progresista, aunque ninguno de los dos partidos ha mostrado un entusiasmo evidente por promover formalmente este frente. A pesar de las expresiones positivas hacia la iniciativa, ambos grupos parecen reticentes a comprometerse de manera más activa, reflejando quizás diferencias estratégicas o prioridades internas que impiden un apoyo más decidido en este momento. La situación evidencia las complejidades inherentes en la consolidación de alianzas dentro del espectro político progresista en España.
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