En Varsovia, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, subrayó la fortaleza de las relaciones transatlánticas pese a las tensiones con la administración Trump, destacando el papel esencial del paraguas nuclear de Estados Unidos. En su intervención, Rutte enfatizó que la amenaza rusa afecta a todos los miembros de la OTAN, resaltando la importancia de la defensa colectiva. Subrayó también que Rusia no puede dictar la estructura de seguridad europea, especialmente en el contexto del conflicto en Ucrania. Rutte insistió en que Estados Unidos sigue comprometido con el artículo 5 de la OTAN, afirmando que cualquier ataque a un miembro se considerará un ataque a todos. Además, instó a los aliados a incrementar el gasto en defensa, estableciendo como meta un mínimo del 2% del PIB, y elogió a Polonia por alcanzar casi el 5%. Rutte espera que países como España y Bélgica cumplan con estas metas para el verano, reflejando una respuesta adecuada a las amenazas internacionales.
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