El ex presidente del Gobierno está bajo escrutinio tras revelarse que no participó en la elaboración de ciertos documentos por los cuales, junto a sus hijas, recibió un pago de 660.000 euros. La responsabilidad de la creación de dichos documentos ha sido asumida por Sergio Sánchez, según se ha informado. Aunque el contexto completo de la situación no se detalla, el caso plantea preguntas sobre la transparencia y ética en la gestión de contratos por parte de ex funcionarios públicos y sus familiares. Las investigaciones y declaraciones futuras podrían arrojar más luz sobre el asunto.
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