El organismo liderado por Sebastian Coe ha anunciado la implementación de una innovadora prueba de saliva con el objetivo de salvaguardar la «integridad de la competición». Esta medida busca fortalecer los controles antidopaje y garantizar que los eventos deportivos se desarrollen en un ambiente justo y limpio, respaldando el compromiso continuo de la organización con la transparencia y la equidad en el deporte. La introducción de esta tecnología representa un paso adelante en los esfuerzos por detectar sustancias prohibidas de manera más eficaz y menos invasiva.
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