En el mundo de la Fórmula 1, la competencia no se limita únicamente a la pista. Más allá de los bólidos y pilotos, se libra una carrera silenciosa pero crucial: la tecnológica. En un deporte donde cada detalle es analizado al extremo, la transmisión de datos y la infraestructura informática se han convertido en elementos esenciales. Ante este panorama, la reciente alianza entre la Fórmula 1 y Lenovo, mediante la implementación de la tecnología de refrigeración líquida Lenovo Neptune® Liquid Cooling, está destinada a transformar radicalmente la manera en que se procesan y transmiten los datos en este deporte.
Esta colaboración tiene como principal objetivo aumentar la capacidad de cálculo para manejar cargas de datos e Inteligencia Artificial, sin que ello implique un incremento desmedido de su impacto energético. En cada carrera, el volumen de datos procesados es enorme, con alrededor de 600 terabytes gestionados en tiempo real. Este desafío tecnológico se gestiona desde el Media & Technology Centre (M&TC) de Biggin Hill, Reino Unido, y el Event Technical Centre (ETC) que se traslada junto a cada circuito.
La tecnología Neptune destaca por su capacidad de extraer el calor directamente en los componentes clave mediante el uso de agua templada. Esta innovación no solo optimiza el uso de los recursos, sino que también promete una mejora en la eficiencia energética de hasta un 40%. Consecuentemente, esta implementación permite a la Fórmula 1 expandir sus capacidades de análisis y procesamiento de datos sin que el consumo energético se convierta en un obstáculo, allanando el camino hacia su objetivo de alcanzar el Net Zero en 2030.
Lenovo sostiene que su sistema no solo incrementa la eficacia del procesamiento de datos, sino que también reduce la dependencia de los métodos tradicionales de refrigeración, como el aire frío. Este avance tecnológico es particularmente relevante en un entorno donde la densidad y rapidez en el procesamiento de datos son cruciales para el desarrollo continuo de sistemas de retransmisión en directo.
La adopción de Neptune se integra en una estructura ya existente, sin necesidad de construir nuevas instalaciones, lo que resalta el compromiso de la Fórmula 1 con la sostenibilidad. Según Chris Roberts, director de TI de la Fórmula 1, Neptune representa una inversión clave para reducir la huella de carbono asociada al Ever Growing Data Environment.
Más de 600 empleados de la Fórmula 1 se benefician actualmente de la infraestructura tecnológica de Lenovo, que incluye desde dispositivos portátiles con capacidades avanzadas de Inteligencia Artificial hasta tablets y smartphones Motorola, fundamentales para coordinar la compleja operación global que requiere cada carrera. En este contexto, con una audiencia global que alcanza los 1,6 mil millones de espectadores anuales, la capacidad para mantener la integridad y calidad de las transmisiones es primordial.
La introducción de la refrigeración líquida en la Fórmula 1 es reflejo de una tendencia más amplia en el sector tecnológico, donde cada vez más centros de datos de alto rendimiento optan por soluciones que garantizan sostenibilidad y eficiencia energética. En un deporte donde la eficiencia y la mejora continua no son solo un deseo, sino una necesidad, dicha tecnología representa no solo una evolución técnica, sino también un compromiso firme con el futuro del planeta. Al igual que en la pista, la Fórmula 1 apuesta por seguir liderando la revolución verde desde su exigente mundo de alta velocidad y tecnología.








