En el complejo funcionamiento de un automóvil, algunos elementos pasan desapercibidos pese a su esencial aporte a la seguridad y rendimiento del vehículo. Un ejemplo es el gancho en la puerta de los coches, una pieza metálica en forma de «U» que actúa como anclaje para asegurar que la puerta se cierre correctamente y no se abra debido a las vibraciones durante la conducción. Este gancho, presente en todas las puertas, permite además una mejor distribución del peso de las bisagras y contribuye al aislamiento interior del coche, mejorando la eficiencia del sistema de climatización. Además, puede servir para la instalación de pedales que faciliten el acceso al techo del vehículo. En paralelo, la evolución tecnológica y la electrificación están dejando obsoletos varios dispositivos tradicionales del automóvil, mientras se promueven iniciativas como el proyecto piloto «28027 comparte coche», que busca reducir el número de vehículos con un solo ocupante y fomentar la movilidad compartida para optimizar el espacio urbano y disminuir emisiones contaminantes.
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