Los manifestantes que ocupan el puerto de Tarragona decidieron prolongar su estancia una noche más, mientras Revolta Pagesa, la entidad organizadora, lleva a cabo asambleas para discutir los próximos pasos en su protesta. La agrupación ha lanzado duras críticas hacia el Gobierno, al que acusa de no haber escuchado sus demandas. La tensión en el puerto refleja el descontento creciente entre los sectores implicados, que buscan acciones más contundentes para hacer oír su voz.
Leer noticia completa en El Mundo.




