Manuela Marimon falleció en 2019 sin descendencia, dejando en herencia su fábrica de canelones FADAIC al Hospital Sant Joan de Déu, que rechazó la oferta, transfiriendo así la herencia a la Generalitat de Cataluña. La fábrica, ubicada en Ripollet, será subastada el 25 de febrero de 2023 con un precio base de 228.306 euros bajo la condición de mantener los empleos por al menos un año. Este caso es un ejemplo de las herencias no reclamas que la Generalitat administra, en línea con 771 otros casos actuales donde se busca a posibles herederos. En circunstancias similares, la Generalitat subasta bienes heredados destinando las ganancias a fines sociales. Desde 2017, tales subastas han permitido la adquisición de 78 pisos para viviendas sociales. Esta estrategia ha generado 44 millones de euros en bienes subastados desde 1984, destacando la política de la administración catalana de utilizar herencias intestadas para el beneficio social.
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