La Guardia Civil ha identificado una zona sin balasto en el lugar exacto del accidente ferroviario de Adamuz, ocurrido en enero de 2026, tras revisar grabaciones de cabina del proyecto TrainData de Renfe. Esta anomalía, detectada en grabaciones anteriores al siniestro, ha sido comunicada a la juez Cristina Pastor, quien ha ordenado a los peritos judiciales que en siete días determinen si este defecto contribuyó al accidente que causó 46 muertos. Se investiga si la falta de balasto, que expone las traviesas, podría haber derivado en un fenómeno conocido como «mud pumping». El caso sigue bajo secreto de sumario, con avances en la revisión de videos de los trenes y preparativos para ensayos metalúrgicos en los carriles. La determinación de esta posible negligencia podría cambiar el rumbo de la investigación.
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