La Guardia Civil no encontró restos biológicos compatibles con Esther López en el sótano oculto de un chalé que perteneció a la familia del único investigado por su desaparición y muerte en 2022. El informe preliminar del registro, que se extendió durante 15 horas en dos jornadas, fue remitido al Juzgado tras el sorpresivo hallazgo de este espacio subterráneo no registrado en los planos de la vivienda, descubierta por su nuevo propietario. Un equipo especializado, incluidos miembros del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas, realizó la inspección, encontrando el sótano inundado. Los análisis iniciales del laboratorio confirmaron la ausencia de material genético de la víctima en las muestras recogidas. La Audiencia de Valladolid ha devuelto el caso al Juzgado encargado de la investigación para su continuación.
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