La escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán ha generado no solo tensiones geopolíticas, sino una crisis humanitaria de gran escala, que amenaza con intensificarse en las próximas semanas. Según ACNUR, entre 600,000 y un millón de hogares iraníes, lo que equivale a hasta 3,2 millones de personas, han tenido que abandonar sus hogares debido a la guerra. La mayor parte de los desplazados son mujeres y niños, lo que exacerba la demanda de servicios esenciales como refugio y atención médica en un país donde el 75% de la población es urbana. Además, la crisis tiene un efecto dominó en la región, con Turquía, Siria, Líbano, Pakistán e Irak ya experimentando un presión significativa debido al flujo de refugiados. La situación es crítica y podría desestabilizar profundamente la economía y la seguridad en toda la zona.
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