Los médicos y facultativos de Andalucía se preparan para una significativa movilización el próximo 18 de marzo, fecha en la que se llevará a cabo una gran manifestación en Sevilla. La concentración comenzará a las 11:30 horas frente al Palacio de San Telmo y finalizará en la Delegación del Gobierno en Andalucía. Esta movilización es parte de las acciones de huelga convocadas entre los días 16 y 20 de marzo, motivadas por la falta de diálogo y negociación por parte del Ministerio de Sanidad.
Recientemente, la ministra de Sanidad, Mónica García, ha hecho declaraciones que han generado rechazo entre los profesionales de la salud, acusándolos de usar a los pacientes como «rehén» al organizar una huelga. Este tipo de comentarios ha sido percibido como un intento de descalificar y menospreciar las demandas del colectivo médico. Según ellos, tales acusaciones son injustas y no abordan la verdadera razón detrás de su movilización: la falta de atención a sus necesidades y la imposibilidad de llegar a un acuerdo que beneficie tanto a médicos como a pacientes.
La decisión de ir a la huelga no ha sido tomada a la ligera. Los médicos subrayan que este paso tiene un alto coste tanto emocional como económico. Afirman que han agotado todas las vías de diálogo, y explican que el Ministerio incluso había llegado a un acuerdo con otros sindicatos excluyendo deliberadamente a su comité de huelga. Esto, argumentan, es un claro ejemplo de la falta de interés del Gobierno en dialogar con ellos sobre las cuestiones que realmente les preocupan.
Los profesionales de la salud expresan su pesar por el impacto que estas acciones puedan tener en los pacientes, especialmente aquellos que esperan meses por una cirugía o una consulta, quienes podrían verse afectados por la suspensión de citas. Sin embargo, enfatizan que las verdaderas responsabilidades sobre las largas listas de espera recae en las políticas que han desmantelado y debilitado el sistema de salud pública.
Mónica García ha intentado, según los médicos, deslegitimar a sus sindicatos y sus demandas, tildándolos de elitistas y privilegiados. Esta estrategia, consideran, busca dividir al colectivo y confundir a la opinión pública, desvirtuando la esencia de sus reclamos, que son similares a los que ella misma defendía en su momento como oposición.
La convocatoria a la manifestación el 18 de marzo se presenta como una oportunidad para que los médicos lleven su mensaje al Ministerio y a la Consejería de Sanidad. Aseguran que continuarán con su lucha hasta que se escuche su voz y se tomen las medidas necesarias para mejorar las condiciones de trabajo en la sanidad pública, reafirmando su compromiso con los pacientes y el sector.
Con esta movilización, los médicos y facultativos de Andalucía buscan no solo visibilizar su situación, sino también exigir un cambio real en la política sanitaria. Hacen un llamado a la población para que se una a esta manifestación, destacando que la única manera de mejorar el sistema de salud es trabajando juntos en defensa de los derechos de los profesionales y de una atención digna para los pacientes. ¡La participación de todos es fundamental!
Fuente: Sindicato Médico Andaluz.








