Raúl Quílez informó que se enteró con tres días de retraso de que los bomberos forestales debían vigilar los cauces tras su desmovilización. Esta situación generó preocupaciones sobre la coordinación y comunicación en las labores de prevención y respuesta ante emergencias, destacando la importancia de mantener una vigilancia adecuada en áreas propensas a desastres naturales para garantizar la seguridad comunitaria y la integridad de los recursos forestales.
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