El Consejo de Gobierno de Andalucía ha reconocido oficialmente una resolución de la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, que introduce una excepcionalidad temporal para los productores agrícolas andaluces. Esta medida exime a los agricultores de la comunidad del cumplimiento de ciertas exigencias de la condicionalidad reforzada vinculadas a las ayudas de la Política Agraria Común (PAC). En esencia, los productores continuarán recibiendo las correspondientes subvenciones europeas en 2026, incluso si no cumplen con los requisitos relacionados con la rotación y diversificación de cultivos.
La medida es una respuesta directa a las consecuencias de las borrascas que azotaron Andalucía desde noviembre de 2025 hasta febrero de 2026. Las intensas lluvias no solo saturaron los suelos, sino que también complicaron gravemente, e incluso impidieron, el cumplimiento de las condiciones necesarias para acceder a las ayudas de la PAC. Estas adversas condiciones meteorológicas han hecho imposible la siembra de los cultivos de otoño e invierno en varios casos, mientras que en otros las plantas sembradas no prosperaron. Además, sigue existiendo una gran dificultad para preparar los terrenos para los cultivos de primavera.
Como parte de esta flexibilización, el Gobierno andaluz ha decidido liberar a los agricultores de la obligación de destinar un 33% de sus tierras cultivadas a un cultivo principal diferente al declarado el año anterior. Esta decisión proporciona a los productores una mayor flexibilidad en la rotación de cultivos y asegura que mantengan el acceso a las ayudas económicas, pese a las complicaciones en muchas comarcas para cumplir con las obligaciones de subvención.
Adicionalmente, la Junta de Andalucía ha eximido temporalmente a los productores de la diversificación de cultivos que, de no haberse aprobado la flexibilización, habría implicado que fincas de entre 10 y 30 hectáreas sembraran al menos dos cultivos diferentes y que explotaciones de más de 30 hectáreas cultivaran un mínimo de tres variedades de cultivos.
Esta excepcionalidad se justifica con base en criterios de equidad y está diseñada para garantizar la viabilidad económica de las explotaciones afectadas. La medida busca proteger a los agricultores de penalizaciones por incumplimientos motivados por circunstancias fuera de su control, asegurando así su estabilidad financiera en un contexto climático adverso.
Fuente: Junta de Andalucía.








