El acuífero local se encuentra colmatado, lo que podría provocar movimientos de tierra que pondrían en riesgo a la población de aproximadamente 1.600 residentes. Las autoridades no descartan problemas geológicos que podrían representar un peligro significativo para los habitantes de la zona, instando a mantener la vigilancia y prepararse para posibles evacuaciones si la situación empeora.
Leer noticia completa en El Mundo.



