El Consejo de Gobierno ha anunciado la aprobación de un programa de ayudas, dotado con 6.875.000 euros, para apoyar a las Agrupaciones de Defensa Sanitaria Ganadera (ADSG) en Andalucía. Estas subvenciones están destinadas a respaldar los programas sanitarios que se implementarán en 2025, enfocados en mejorar la vigilancia y el control de diversas enfermedades en explotaciones ganaderas.
Entre los programas que se beneficiarán de estas ayudas se encuentran aquellos centrados en la brucelosis bovina, ovina y caprina; la erradicación de la tuberculosis bovina y la calificación de tuberculosis caprina; la prevención y control de la rinotraqueitis infecciosa bovina, y la fiebre catarral ovina o lengua azul. Además, las ayudas cubrirán iniciativas contra la Enfermedad de Aujeszky, el control de salmonella en explotaciones avícolas, y enfermedades en explotaciones acuícolas. También se incluyen programas de vacunación para combatir el síndrome respiratorio y reproductivo porcino, agalaxia contagiosa, aborto enzoótico en ovino, micoplasmosis aviar y la Enfermedad de Gumboro.
Estas ayudas están diseñadas para compensar los costes asociados con la prevención, control y erradicación de enfermedades animales. Serán subvencionables los gastos relacionados con la compra de vacunas, el personal veterinario autorizado y la realización de analíticas. Las ADSG, formando asociaciones de ganaderos bajo la supervisión técnica de veterinarios, juegan un papel crucial en la elevación del nivel sanitario de las explotaciones, siguiendo programas aprobados a nivel nacional y autonómico.
La labor de las ADSG es fundamental para prevenir y contener enfermedades, asegurando el comercio seguro de animales y productos, mejorando la rentabilidad de las explotaciones y actuando como un enlace clave entre los productores y la Junta de Andalucía. Este esfuerzo conjunto entre la Consejería de Agricultura y las ADSG es un ejemplo exitoso de colaboración público-privada, mejorando la situación sanitaria de la ganadería andaluza, beneficiando tanto la salud animal como pública, reduciendo el uso de antibióticos, mejorando el bienestar animal y facilitando el acceso seguro de los productos a los mercados.
Fuente: Junta de Andalucía.








