La Mortalidad Infantil Permanece Invariable: 4,9 Millones de Niños Fallecen Anualmente Antes de los Cinco Años

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Silvia Pastor

Un sombrío panorama se cierne sobre la salud infantil mundial, según el último informe presentado por Naciones Unidas, que revela que en 2024 cerca de 4,9 millones de niños fallecieron antes de alcanzar los cinco años de edad. Este estremecedor dato incluye la triste realidad de 2,3 millones de recién nacidos que no sobrevivieron a su primer mes de vida. Aunque las cifras de muertes infantiles se han reducido a más de la mitad desde el año 2000, el avance ha disminuido dramáticamente en un 60% desde 2015, lo que enciende alarmas sobre el futuro.

Catherine Russell, directora ejecutiva de UNICEF, manifestó su inquietud frente a estos retrocesos: «No debería morir ningún niño por enfermedades que sabemos cómo prevenir». En tiempos de recortes presupuestarios globales, Russell enfatiza la urgencia de reforzar los compromisos con la supervivencia infantil. Este informe, desarrollado en colaboración con la OMS, el Banco Mundial y el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU, es el más completo hasta la fecha al analizar las causas de fallecimiento entre menores y jóvenes.

La malnutrición aguda grave continúa siendo un flagelo que directamente afectó a más de 100.000 niños de entre 1 y 59 meses en 2024, significando el 5% del total de defunciones. Los impactos indirectos de la malnutrición, que incrementan la susceptibilidad de los niños a enfermedades comunes, agravan la situación. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, advirtió que los niños en zonas de conflictos tienen casi tres veces más probabilidades de morir antes de los cinco años comparado con aquellos en entornos estables.

Por otro lado, las complicaciones en partos prematuros y en el nacimiento son motivo de casi la mitad de las muertes de recién nacidos. Especialistas en salud, como Li Liu de la Escuela de Salud Pública Bloomberg de Johns Hopkins, insisten en que muchas de estas pérdidas podrían prevenirse mediante intervenciones efectivas y accesibles.

La malaria continúa como la principal causa de muerte en niños menores de cinco años, con un 17% de estas fatalidades concentrándose abrumadoramente en África subsahariana. Aunque el periodo entre 2000 y 2015 marcó progresos contra la enfermedad, la trayectoria de mejoras se ha estancado, con un 58% de todas las muertes infantiles registradas en dicha región.

Mientras tanto, desoladoras cifras también emergen para los jóvenes de entre 5 y 24 años, alcanzando 2,1 millones de muertes en 2024. En este grupo, las autolesiones y accidentes de tráfico se destacan como las principales causas de muerte.

Pese a la gravedad de la situación, los programas de salud maternoinfantil, que históricamente han demostrado ser inversiones con altos retornos sociales y económicos, experimentan reducciones presupuestarias significativas. Ante este escenario, la comunidad internacional recalca la necesidad urgente de un renovado compromiso político y una inversión sostenida en atención primaria para salvaguardar el bienestar de la infancia global.

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