Cinco amigos vivieron una odisea tras volar de Islandia a Madrid cuando, al arribar al aeropuerto de Barajas, descubrieron que sus maletas habían desaparecido. Gracias a los dispositivos de localización AirTag, rastrearon las pertenencias y las encontraron en Barcelona. Sin embargo, su incertidumbre se prolongó por cinco días, hasta que una de las maletas comenzó a moverse, generando más preguntas sobre el paradero de sus objetos personales, en un incidente que subraya las dificultades que aún enfrentan los viajeros con el manejo de equipajes en los aeropuertos.
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