En un contexto de tensiones diplomáticas crecientes, México ha intensificado sus esfuerzos por frenar el tráfico de droga en la frontera con Estados Unidos en respuesta a las presiones del presidente Donald Trump, quien ha criticado al gobierno mexicano por la supuesta falta de control sobre el crimen organizado. La Operación Frontera Norte, lanzada por la administración de Claudia Sheinbaum, ha resultado en la detención de más de 10,000 individuos y el decomiso de 7,700 armas y 120 toneladas de droga. Sin embargo, las acciones del gobierno mexicano, que incluyen la entrega de 55 narcotraficantes a Estados Unidos, están siendo vistas como un intento por apaciguar a Washington, especialmente después de la intervención militar en Venezuela. La cooperación entre ambas naciones enfrenta desafíos, en medio de acciones unilaterales de Estados Unidos que podrían reconfigurar la relación bilateral en el combate al narcotráfico.
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