La calma del fin de año en México se vio interrumpida a las 9:28 horas del domingo por el descarrilamiento de un tren en el Corredor Interoceánico, dejando un saldo trágico de 13 muertos y 98 heridos. La presidenta Claudia Sheinbaum, quien había experimentado un breve respiro festivo, se trasladó al sitio del accidente y visitó hospitales para supervisar la atención a las víctimas. En su balance de 2025, Sheinbaum reconoció los desafíos enfrentados, como las tensas negociaciones con el expresidente de EE.UU., Donald Trump, pero destacó logros como el fortalecimiento económico y la disminución de la pobreza. Aunque la tragedia ha provocado críticas de la oposición, la presidenta reafirmó su compromiso con el desarrollo ferroviario, una de las prioridades de su gestión, asegurando que las obras continuarán siguiendo estrictos requerimientos técnicos.
Leer noticia completa en El Pais.




