La carrera por el hardware de Inteligencia Artificial (IA) en China ha alcanzado un nuevo nivel de madurez, donde las cifras de ventas y ganancias netas son ahora los indicadores cruciales. El año 2025 dejó en claro un contraste palpable en el sector, especialmente entre dos empresas prominentes del ecosistema fabless: Cambricon y Moore Threads.
Cambricon Technologies sorprendió al cerrar el año con una impresionante subida de ingresos del 453,21 %, alcanzando los 6,50 mil millones de yuanes. Además, registró un beneficio neto atribuible de 2,06 mil millones de yuanes, marcando un giro significativo al pasar de años de pérdidas a un ejercicio completo en positivo. Este logro, más allá del impacto inmediato, plantea preguntas sobre su sostenibilidad en un entorno donde la inversión en I+D sigue siendo una constante.
Por su parte, Moore Threads Technology también mostró un notable crecimiento con ingresos de 1,51 mil millones de yuanes, representando un aumento del 243,37 % en comparación con el año anterior. Sin embargo, la compañía sigue en números rojos, reportando una pérdida neta de 1,02 mil millones de yuanes. Aunque estas pérdidas se han reducido en comparación con 2024, reflejan una estructura de costes aún muy dependiente de la inversión en desarrollo y infraestructura.
La dinámica entre estas dos compañías no es meramente el resultado de «vender más». En la industria de los semiconductores, especialmente en el ámbito de la aceleración de IA, el éxito depende de qué y cómo se vende. Factores como la mezcla de producto y precio medio, el coste de construir un ecosistema y la escala operativa juegan roles cruciales en la rentabilidad. Cambricon ha logrado cruzar el umbral del beneficio gracias a una mezcla efectiva de estos elementos, mientras que Moore Threads aún navega la complejidad de sus costes fijos.
Detrás de estos contrastes está un contexto de creciente demanda interna y necesidad de sustitución tecnológica ante las presiones geopolíticas y comerciales. Las empresas chinas de chips de IA están capitalizando este entorno favorable para aumentar sus ingresos, aunque el mercado comienza a exigir resultados más allá del simple aumento en ventas: la rentabilidad sostenible es el nuevo reto.
El fenómeno observado en Cambricon y Moore Threads no es aislado. Otros diseñadores chinos de GPU y IA también han reportado crecimientos, pero enfrentan desafíos similares en términos de rentabilidad y escalado. El 2025 marca así un hito donde el impulso del hardware de IA en China es indiscutible, pero se vislumbran dos ligas dentro del sector: aquellas compañías que logran monetizar con beneficios, y aquellas que aún están en la fase de construcción y ajuste de sus plataformas comerciales y tecnológicas.
En resumen, el panorama para 2026 anticipa que la demanda doméstica seguirá siendo un motor de crecimiento agresivo. Sin embargo, las empresas del sector deberán no solo ampliar su base de ingresos, sino también afinar su capacidad para mantener márgenes saludables y garantizar la continuidad de su éxito en un mercado cada vez más competitivo y exigente.








