En el histórico barrio de Sa Gerreria, en Palma, la Mimbrería Vidal, un comercio centenario, se mantiene como la última espartería en la zona que antaño albergaba una próspera industria de esparterías y corderías. La tienda, ahora gestionada por Tomàs Vidal y su padre Josep, es testimonio vivo de una tradición amenazada por la falta de relevo generacional y la transformación urbana. Aunque antes quedaban una decena de estos comercios, solo Vidal permanece, abasteciendo tanto a locales como a turistas con productos típicos de cestería mallorquina, adaptándose a la creciente demanda de artículos de decoración hechos con fibras naturales. La tradición de la llata, centrada en Artà y Capdepera, está experimentando un renacimiento, ayudado por la promoción de esta artesanía autóctona. La revitalización del barrio por parte del ayuntamiento de Palma ha atraído a turistas, reviviendo una parte de su antigua vitalidad comercial.
Leer noticia completa en OK Diario.


