Teresa González Murillo, activista y líder de comerciantes ambulantes en Guadalajara, falleció tras ser baleada durante un intento de secuestro frustrado en su hogar. La Fiscalía de Jalisco investiga el ataque como un posible robo, señalando que Teresa llevaba una cantidad considerable de dinero. Sin embargo, su colectivo, «Luz de esperanza Desaparecidos Jalisco», afirma que ella enfrentaba amenazas del crimen organizado y problemas con las autoridades locales, subrayando la violencia sistemática contra buscadores de desaparecidos en México. Teresa buscaba incansablemente a su hermano desaparecido y había recibido amenazas previas. Su muerte, sumada a otros casos de violencia contra buscadores, deja en evidencia la inseguridad que enfrentan estos activistas, sin que haya detenidos o avances significativos en las investigaciones.
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