El regreso de numerosos marroquíes que cruzaron la frontera hacia su país de origen para disfrutar de las festividades ha generado un incremento en el tráfico y la actividad en los puntos fronterizos. Este fenómeno anual coincide con el final de las vacaciones, marcando un periodo de intenso movimiento migratorio y logística tanto para las autoridades como para los viajantes que, tras celebrar las festividades con familiares y amigos, retornan a sus lugares de residencia habitual. Esta situación representa un desafío para la gestión fronteriza, que debe adaptarse al notable aumento de viajeros en poco tiempo.
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