En Francia, la reciente primera vuelta de las elecciones municipales mostró un notable avance de la ultraderecha, encabezada por el Reagrupamiento Nacional (RN) de Marine Le Pen, que lideró en múltiples municipios clave como Niza y Perpiñán. Con el objetivo de asegurar victorias en la segunda vuelta, los partidos se apresuran a establecer alianzas antes de la fecha límite establecida por el Ministerio del Interior, fomentando un mosaico de fusiones políticas. En París, aunque el socialista Emmanuel Grégoire rechaza un acuerdo con La Francia Insumisa (LFI), esta última ha alcanzado destacables resultados en ciudades como Toulouse y Saint-Denis. Mientras tanto, las fuerzas conservadoras en ciudades como Niza buscan estrategias para frenar el avance de la extrema derecha, evidenciando una competencia feroz en el escenario político francés donde tanto la izquierda como la derecha intentan consolidar sus posiciones antes de los comicios decisivos.
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