Las inusuales condiciones climáticas de la pasada primavera, combinadas con el adelanto del calor estival, han propiciado un aumento notable en las poblaciones de mosquitos y cucarachas en Cataluña, según la Asociación Catalana de Empresas de Salud Ambiental (Adepap). El agresivo mosquito tigre, capaz de reproducirse en pequeñas acumulaciones de agua, representa una amenaza significativa al ser vector de enfermedades como el dengue y el zika. Por otro lado, la cucaracha americana está desplazando a otras especies en los sistemas de alcantarillado, aprovechando el calor para invadir edificaciones. Este fenómeno, potenciado por el cambio climático, está impulsando una «desestacionalización» de las plagas, lo que obliga a intensificar las campañas preventivas. Además, los expertos alertan sobre el riesgo creciente de enfermedades transmitidas por vectores, subrayando la necesidad de medidas de control proactivo.
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