En un contundente enfrentamiento de la Euroliga, 12 días después de su derrota ante el Barcelona en la ACB, el Real Madrid se vengó al dejar a su oponente catalán en la mitad de puntos de su anterior enfrentamiento, superándolos 105-61. El equipo blanco dominó tanto el marcador como el juego, mostrando un control absoluto en el rebote y con un desempeño que les permitió recuperar sensaciones positivas en una noche donde todo les salió a pedir de boca. Este resultado representa un paso importante para los madrileños en su campaña europea.
Leer noticia completa en El Mundo.



