En Bolivia, las recientes elecciones presidenciales han llevado a una necesaria segunda vuelta entre Rodrigo Paz y Jorge «Tuto» Quiroga, ambos de derechas, marcando el fin del dominio del Movimiento al Socialismo (MAS) liderado por Evo Morales desde 2006. La caída se debe a divisiones internas y a un agotamiento del modelo económico tras años de políticas insostenibles. Con una inflación del 25% y un déficit fiscal superior al 10% del PIB, los bolivianos han optado por candidatos que prometen estabilidad y un nuevo rumbo económico, desafiando el legado del MAS. La situación refleja la creciente importancia del bienestar económico sobre las lealtades políticas en la región.
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