El emblemático ex preso político del régimen venezolano mantiene viva la esperanza de presenciar una transición hacia la democracia en su país. A pesar de las adversidades y los desafíos enfrentados durante su reclusión, su determinación sigue firme, y aspira a ser parte activa en el proceso de cambio que espera para Venezuela. Su historia se convierte en un símbolo de resistencia y anhelo por un futuro más justo y democrático, reflejando el sentir de muchos ciudadanos que comparten el mismo deseo de transformación política y social.
Leer noticia completa en El Mundo.



