Hasta el momento, no se ha confirmado que ninguno de los excarcelados esté entre los 20 presos que tienen nacionalidad española, según las últimas actualizaciones sobre el tema. La incertidumbre persiste respecto a la situación de estos individuos, a medida que las autoridades intentan esclarecer su estatus y posible repatriación. Esta cuestión mantiene en vilo a familiares y a la clase política, que han expresado su preocupación por el tratamiento de los casos individuales y la necesidad de información clara por parte de las instituciones responsables.
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